Recarga de Cartuchos Metálicos

 

Recarga de Cartuchos Metálicos de Fuego Central

Recargar munición es un hobbie que tiene varios efectos. Primero, la munición recargada es siempre más precisa que la de fábrica, por buena (y costosa) que ésta última sea. Pero los beneficios no terminan en el ahorro, si no que se extienden a la posibilidad de recargar munición con diferentes diseños y pesos de puntas de caza, facilitando el empleo de una misma arma para distintos fines, sin necesidad de tener que adquirir otra. Por último está la satisfacción de poder disparar munición diseñada y fabricada por uno mismo, lo cual produce una sensación de orgullo difícil de explicar, particularmente cuando la misma se ha desempeñada tal cual lo soñamos.

recargarUna vez que un cartucho ha sido disparado nos queda como producto final de la munición una vaina vacía con su fulminante, llamada vaina servida. Ésta vaina servida se encontrará fuera de dimensiones por efecto de la deflagración de la pólvora, ya el latón de sus paredes se expande copiando las dimensiones exactas de la recámara dónde se la disparó.

La recarga de cartuchos metálicos de armas tanto cortas como largas consiste en seguir meticulosamente un proceso en el cual se emplean una serie de herramientas para a), limpiar la vaina servida, b), extraer el fulminante viejo, c) ,devolver la vaina a sus dimensiones originales, d), colocar el nuevo fulminante, e), introducir la carga de pólvora correspondiente y previamente pesada, y por último f), asentar la nueva punta a una longitud predeterminada. Estos son los pasos básicos de la recarga, a los cuales se pueden agregar otros necesarios para algunas tareas específicas, que harán a la calidad y precisión de la munición obtenida.

Aclaración: La mayoría de los nombres de las herramientas de recarga han sido dados en su idioma original, el inglés, y las medidas de peso y longitud en el sistema anglo sajón de medición, y no en el sistema métrico. Esto se debe a que han sido los americanos los que han desarrollado ésta actividad cómo un hobbie, y los que producen todas las herramientas empleadas en el mismo, además de la investigación y desarrollo necesarios. Por éstos motivos utilizaremos dicho idioma y sistema de medidas, ya que muchas de las palabras no poseen una correcta traducción al español, y por que además esos términos y medidas son los universalmente aceptados por todos aquellos que recargan.

Limpiando la Vaina

Las limpieza de la vaina es crucial, no solo para evitar problemas de alimentación; también sirve para detectar problemas del arma y de la recarga. Finalizada esta operación es conveniente limpiar cuidadosamente la vaina de todo resto de lubricante, pólvora y suciedad. Este paso, al cual suele restársele importancia, debe ser llevado a cabo con toda meticulosidad. La grasa puede inactivar a la pólvora, hacer que la misma queme en forma despareja, e impedir que la vaina se adhiera firmemente a la recámara durante la ignición, todo lo cual puede resultar en munición que no deflagre ó con variaciones erráticas en el punto de impacto. Por su lado la suciedad puede impedirnos detectar fallas en el material de la vaina a recargar, cómo una separación inminente entre cuerpo y la base, ó una fisura en la pared del cuello, en cuyo caso deberá de ser descartada. La limpieza de las vainas, la cual se puede llevar a cabo antes o después de la rectificación, puede realizarse en forma manual, lo cual es sumamente engorroso y con resultados pobres. De lo contrario se las coloca en un agitador ó "tumbler", junto a una sustancia de limpieza denominada "media" (una excelente y económica son las cáscaras de nuez molidas, el maíz triturado y hasta el pan rallado).

tumblerUna vez dentro del tumbler se las mantiene en el mismo por algunas horas, hasta que las mismas luzcan como nuevas. En ese momento se las inspeccionará visualmente una por una, descartando aquellas que presenten deformaciones, rajaduras, desgaste obvio y/o signos de presiones elevadas. Terminada la inspección es necesario limpiar y rectificar el oído del fulminante. Son dos operaciones separadas. La limpieza se hará antes de cada recarga con el "pockett cleaner" (limpiador del oído del fulminante). Este procedimiento está destinado a remover todos los restos de fulminante del oído. El oído suele presentar variaciones en sus dimensiones que impiden que el fulminante asiente correctamente, dando lugar a fuga retrógrada de gases y de ignición despareja, la cual afecta la precisión del cartucho. Para evitar estos problemas, el oído se puede rectificar, aunque sólo se llevará acabo ésta operación una vez en toda la vida de la vaina, lo cual se hace preferentemente antes de la primera recarga, ya sea de una vaina nueva o vieja. Para ello se utiliza una herramienta denominada "pockett reamer" o rectificador del oído del fulminante.

El primer procedimiento, la limpieza, nos asegurará que la llama del fulminante pase al interior de la vaina sin impedimentos o retardos. La segunda operación o rectificación, nos permite obtener un calce preciso del fulminante dentro del oído. Ambas tienen importancia en la precisión final obtenida. Una de las causas más frecuente de agrupaciones erráticas se encuentra aquí, debido a ignición despareja por oclusión del orificio (s) de entrada, fulminantes mal asentados, etc.

Sí bien las vainas pueden ser limpiadas a mano de a una por vez con un trozo o un poco de viruta de acero, el proceso es lento, pero para aquel que recarga unos pocos tiros resulta ideal. Presenta la ventaja de permitir realizar la inspección ocular y táctil de las vainas con muy buenos resultados, al mismo tiempo que se las limpia.

En éste caso, el interior del cuello debe ser emprolijado con un cepillo circular de metal. El carbón y la grasa que se acumulan en ésta zona, tienen el efecto de alterar la precisión del arma. El carbón hace que la punta asiente dentro del cuello con presiones de encaje diferentes a lo largo de la circunferencia. Al momento de separarse el proyectil de la vaina por efecto de los gases, lo hará en forma despareja, pudiendo entrar al cañón no alineada con el eje axil del miso. Algo similar ocurre con la grasa residual que permanece dentro del cuello, que hará que las porciones no engrasadas de la pared ejerzan más presión sobre la bala, liberando más tarde la porción de la punta que no está en contacto con el lubricante. Además de esto la grasa suele atrapar gránulos de pólvora que quedan pegados a la pared interna del cuello, convirtiéndose esto en un nuevo factor agregado que atenta contra la precisión.

Otra forma económica, pero muy lenta y engorrosa de limpiar las vainas, resulta de lavarlas con agua tibia y detergente. Si bien los resultados estéticos finales no son tan buenos, brinda un mayor poder de remoción de los restos de carbón y lubricantes alojados en el interior de la vaina. Una vez enjuagadas se las coloca boca abajo al sol. No debe intentarse secarlas al horno ó sobre una estufa, ya que esto puede alterar las estructura del latón, tornándolas excesivamente frágiles.

Por supuesto que existe un método muy superior, que limpia las vainas tanto por dentro como por fuera, y que arroja excelentes resultados estéticos. Éste es el "tumbler" ó agitador mecánico, que fue descrito en el número anterior, y que resulta ideal para aquellos que recargan grandes volúmenes de munición. Las vainas procesadas de esta manera lucen como nuevas y no requieren de trabajo manual por parte de quien recarga.

Sea cual sea el método utilizado, aquellas vainas que presenten signos de deterioro como rajaduras, abolladuras, corrosión ó indicaciones de debilidad estructural, deben de ser separadas y destruidas. Se debe inspeccionar el cuello, las paredes y el oído del fulminante. En particular es necesario prestar atención a los indicios de una probable separación entre la base y el cuerpo de la vaina. Este último fenómeno, si bien raro, es altamente peligroso por sus consecuencias; el escape de gases en forma retrógrada hacia la cara del tirador. Por lo general es indicación de un excesivo "head space" ya sea por falla estructural de la recámara (muy raro), o por un error de técnica durante el trafilado de la vaina (más frecuente).

La limpieza correcta de las vainas tiene la virtud de permitirnos ver los signos externos de un excesivo head space, lo que nos permitirá corregir el error a tiempo. Más adelante en éste artículo se verá la técnica empleada para revisar las vainas por dentro, en busca de indicios que puedan detectar y alertarnos sobre una futura separación. En cuanto a la medición del head space para aquellos que practican tiro de precisión será tratada en un artículo por separado.

Los Diferentes Dies

Existen tres tipos de dies: para rectificar la vaina en su totalidad, aquellos que solamente rectifican el cuello, y los dies que se emplean para colocar las puntas. El die utilizado hasta aquí para rectificar la vaina servida, denominado "full lenght sizing die" (rectificador de cuerpo entero), rectifica el diámetro del cuerpo y cuello de la vaina. Lo que no modifica es la longitud total de la misma, la cual luego de cada disparo, y debido a la elasticidad del latón, sufre elongaciones que deben ser también rectificadas.

diesExiste por lo tanto, otro die, llamado "neck sizing die" o rectificador de cuello, que solamente trabaja sobre ésta parte de la vaina y no sobre el resto, como el diámetro del cuerpo la posición del hombro. Éste die es el preferido de aquello que recargan para tiro de precisión de arma larga, y será descripto en el capítulo correspondiente al rectificado.

El próximo paso será acortar las vainas fuera de medida, y se lleva a cabo mediante un torno manual o eléctrico, el "case trimmer" o torno para recortar la vaina, que se programa para las medidas de cada cartucho. El mismo posee una fresa rotatoria que extrae el exceso de material del borde anterior del cuello de la vaina, devolviéndola a las medidas originales. Este procedimiento se realiza cada tres o cuatro disparos y es esencial a fin de permitir un recamarado y cierre correctos.

Antes de recortar la vaina se las mide con un calibre y sólo se procesan aquellas excedidas en longitud. Las medidas de cada vaina se hallan en cualquier manual de recarga. Un cuello demasiado corto permitirá que la punta se mueva e impedirá alcanzar una presión óptima, perdiéndose energía. Un cuello que exceda el largo máximo impedirá un cierre correcto de la recámara. Ambos extremos influirán en forma directa sobre el punto de impacto de cada disparo. Para lograr continuidad en los resultados (precisión) se deben estandarizar todos los componentes de la munición al máximo.

Rectificación de la Vaina

A fin de poder disparar una vaina recargada sin problemas de alimentación , será preciso devolverla primero a sus dimensiones originales. Esto se logra mediante el uso de un "die" (mal llamado dado en español y que es un rectificador de dimensiones), que trabaja empleando presiones bastantes altas, las cuales son necesarias para devolver a la vaina a sus medidas originales.

rectifvainaEl die para el calibre seleccionado es atornillado a una prensa que con su brazo de palanca permite ejercer la presión necesaria para la rectificación. La vaina servida es lubricada y se coloca sobre una base (shell holder) que la mantiene firme y relativamente alineada con el die durante el proceso de rectificación. Mediante un movimiento de la palanca de la prensa, la vaina es introducida y retirada a presión adentro del die, el cual lleva a cabo dos pasos en un solo movimiento. El primero de ellos es el de expulsar el fulminante usado, el cual cae por debajo del shell holder. Esta expulsión es llevada a cabo por una aguja, denominada extractor o "deccaping pin". Al mismo tiempo el cuerpo de la vaina y su hombro son llevado a la posición original, lo que se denomina rectificación. Aquí termina el movimiento ascendente del pistón de la prensa que empuja a la vaina dentro del die. Luego de esto se hace descender el pistón, y la vaina es extraída. Durante éste último paso se cumple la segunda función del die. En este momento es cuando el cuello, dilatado luego del disparo, es devuelto a sus medidas originales a fines de que pueda sostener a presión la nueva punta. Para ello, el diámetro interno del cuello se deja de una medida algo menor a la del diámetro de la base del proyectil, de manera tal que el mismo entre a presión y quede firmemente sujeto por las paredes del cuello. Éste diámetro interno del cuello se obtiene gracias a la acción del "expander ball", o botón de expansión, que empuja el cuello hacia fuera para darle el diámetro interno final.

Finalizada la limpieza e inspección de las vainas, es preciso remover el fulminante usado y rectificarlas a su medida original.

deburring toolDeburring tool. Ésta es la herramienta empleada para remover la rebarba de la vaina luego de haberla acortado con el trimmer o torno manual. Por razones prácticas dividiremos este proceso según el uso ulterior que se le dará a la munición recargada. Para la caza aplicaremos el proceso denominado "full lenght sizing" o rectificado total de la vaina (RTV) Para aquellos que se dedican al bench rest describiremos el "neck sizing" (RC) ó la rectificación parcial o del cuello.

La diferencia entre ambos está dada por razones prácticas y también de precisión. Una vaina a la cual sólo se le rectifica el cuello podrá ser utilizada solamente en el mismo rifle que la disparó, ya que las medidas de su cuerpo corresponderán exactamente a las medidas de la recámara de esa arma. Si intentamos recamarar ésta munición en un arma diferente, aunque esté recamarada para el mismo cartucho, hay muchas posibilidades de que no se pueda cerrar el cerrojo. Algo poco deseable en medio de una cacería, donde un segundo disparo rápido puede ser necesario. La munición recargada para caza mayor (en particular de animales de mal talante), debe de ser totalmente rectificada. Lo mismo es válido para munición que se desee utilizar en armas semiautomáticas.

¿Pero, porque aquella munición con un rectificado parcial (neck sizing) es más precisa que las rectificadas en su totalidad (full lenght sizing)? Esto se debe a un problema de distribución de la energía que genera la combustión. La misma es utilizada en parte para expander la vaina y el resto en impulsar la punta. Cuanta más fuerza se utilice en el primer proceso menos quedará para el segundo.

Una vaina que ha sido rectificada en todas sus medidas, absorberá más energía generada por la deflagración para "estirar" sus paredes que una vaina a la cual sólo se realizó un neck sizing. Esto se traduce como una disminución y diferente distribución de la energía que será utilizada en empujar la punta. La curva de presión interna deja de ser continua ya que sufre pequeñas variaciones a lo largo de su trazo. En resumen, nuestra punta irá desplazándose a lo largo del cañón a "saltos" en lugar de hacerlo en una forma homogénea. Esto resulta en un claro deterioro de la precisión que se mide en centésimas de pulgada, lo cual carece de importancia para un cazador, pero no para un tirador de bench rest.

Inversamente, una vaina a la cual se la rectificó solamente el cuello no perderá energía en modificar sus paredes. En este caso la curva de presión será más homogénea en su trazado y la punta sufrirá una aceleración constante (asumiendo que el cañón no presenta irregularidades en su interior). Pero además, una vaina que "copie" fielmente las paredes de su recámara presenta un bonus para el tirador, formando un head space perfecto, reduciendo así el retroceso del arma, que ciertamente no ayuda en el factor precisión.

El lector debe de recordar que la precisión de un arma depende de múltiples factores, entre ellos el tirador, la balística interna, el tipo de gatillo, el asentamiento de las partes metálicas con respecto a la madera de la culata, la corona del cañón, y entre otros tantos más que quedarán sin nombrar, el estado de la superficie interno del cañón. Cada uno de estos factores contribuye a su manera a mejorar ó degradar la precisión de un arma, y entre todos son responsables por la precisión final, la cual no depende solamente de la recarga, cómo muchos parecen pensar.

Calibración del Die para Rectificado Total (F.L.S.)

Coloque en la prensa el shell holder correspondiente al calibre que quiere recargar. Luego lleve el mismo hasta el punto más alto del recorrido (bajando o subiendo el brazo de la prensa, según los diferentes modelos). Ahora enrosque el die en la parte superior de la prensa hasta que la base del mismo toque el shell holder. En este punto desenrosque un cuarto de vuelta el die, alejándolo del shell holder. Debe de quedar una luz perceptible a simple vista entre ambos. Fije el die en esa posición con la rosca de fijación provista en el mismo. Este procedimiento impedirá que durante la rectificación empujemos hacia atrás el hombro de la vaina aumentando el head space del conjunto.

Observe en cuanto sobresale la aguja de expulsión del fulminante con respecto a la base del die. Cinco milímetros serán suficiente. Si la aguja está asentada muy corta no será capaz de expulsar el fulminante servido del oído de la vaina. Si por el contrario está asentada muy abajo, el expansor del cuello chocará contra el piso de la vaina, lo cual impedirá un correcto rectificado de la vaina y cabiendo la posibilidad de que el expansor aplaste el orifico de comunicación entre el oído y la vaina alterando la combustión. Una vez que halla calibrado el die asegúrese de ajustar la tuerca de sujeción de la varilla del extractor/expansor. Tome las vainas y proceda a engrasarlas ligeramente. Con un cepillo adecuado engrase el cuello por dentro de una de cada cinco vainas. No se exceda con la cantidad de lubricante pues las vainas se abollarán.

Coloque la vaina en shell holder y accione la palanca de la prensa. En el movimiento ascendente dentro del die la vaina será rectificada a lo largo de su cuerpo y el fulminante viejo será expulsado. En el movimiento inverso, cuando la vaina sale del die, se rectifica el cuello. Notará que en este momento es donde debe de ejercer mayor presión a la palanca. Si la presión es exagerada agregue un poco de lubricante al interior del cuello de las próximas vainas a tratar.

Realizado esto se retira la vaina de la prensa y se remueve el lubricante con un trapo limpio. Al mismo tiempo se inspecciona el oído del fulminante. Si el mismo no ha sido rectificado nunca se procederá a hacerlo con el "primer pocket reamer". Esta operación será llevada a cabo una sola vez durante todo la vida de la vaina. Posteriormente se utiliza una herramienta denominada pocket cleaner, que remueve los restos de carbón del oído sin rectificar las paredes.

Rectificando el Largo Total

Las vainas se estiran con el uso, y es necesario recortarlas para poder recamararlas. El torno de mano es la herramienta empleada para cortar las vainas a su medida definitiva.

rectiflargoLa próxima medida a rectificar es el largo de la vaina. Se las mide y aquellas que se hallen fuera de medida son llevadas al "case trimmer" que no es más que un torno manual (ó eléctrico) que procede a recortar el excedente de material. Este proceso deja una rebarba residual en la boca de la vaina que debe ser removida. Con este fin se utiliza otra herramienta manual llamada "deburring tool" que empareja el borde del cuello, cortando al mismo tiempo su interior en chanfle. Esto es importante a fin de que el borde cuello no corte ó marque la base de la punta al ser asentada. Ambas operaciones, el trimming y el posterior deburring son realizadas cuando la vaina se halla fuera de medidas, y no con cada recarga.

La última rectificación corresponde al espesor de las paredes del cuello. Si toma un calibre y mide dicho espesor en diferentes puntos, verá que varía en sus dimensiones, ya sea una vaina usada como una nueva. Estas diferencias ejercerán presiones desparejas sobre la punta en el momento de "despegarse" de la vaina, lo que hace que la punta se salga del eje de alineación durante un breve lapso de tiempo. El suficiente como para que una de las paredes del proyectil toque antes que las demás el comienzo del estriado del cañón (rifling). Si bien la punta será alineada nuevamente dentro del mismo, las presiones ejercidas por los gases sobre su base, no serán uniformes. rectifcomprobEsto afecta negativamente sobre la precisión.

El rectificado interno del cuello se denomina "inside neck reaming". El "outside turning" corresponde a la misma acción, pero sobre la parte externa del cuello. La herramienta necesaria es fabricada por RCBS y se llama "neck turner". La misma es un torno con una hoja de corte y un calibre. La misma extrae el exceso de material solamente de la parte más gruesa del cuello, rebajando el espesor de la hoja de latón por dentro y por fuera en una misma operación. Este paso es prescindible y solamente necesario para aquellos que buscan alcanzar el máximo de precisión. Particularmente éste problema se presenta con vainas de calibres pequeños tipo Magnum, en vainas reformadas de un calibre mayor a uno menor, donde se acumula un exceso de material en el cuello (por ejemplo de .30-06' a .25-06'), y en las vainas nuevas destinadas a uso en competencias deportivas.

El Head space y Otras Inconveniencias

El head space. Las dos líneas horizontales en color azul representan los límites anterior y posterior del head space. Los extremos libres de las líneas rojas que forman la "T" invertida señalan la dirección de flujo del material durante la deflagración. ¿Qué se entiende por head space? No conozco la palabra técnica en español, ya que es un concepto relativamente moderno, y que probablemente se originó en un país angloparlante. Podría traducirse como "espacio de cabeza", pero indudablemente esto no ayuda a aclarar el concepto. Y el mismo es importante, por su capacidad potencial para crear un accidente, y por el deterioro que ejerce sobre la precisión cuando se halla alterado.

headspaceEl head space se define como el espacio existente entre dos líneas imaginarias (indicadas en la fotografía) y paralelas entre sí. La primera línea cruza en forma paralela a la cara inferior formada por la base de la vaina, y está representada por la cara anterior del cerrojo que apoya contra esa base. Hacia delante o arriba, la segunda línea cruza a la vaina a 90 grados exactamente a la mitad del hombro de la misma. Estas dos líneas imaginarias representan el espacio dentro del cual la vaina es contenida en la recámara durante la deflagración.

Este espacio puede estar "alargado" fundamentalmente por dos motivos. El cerrojo se halla muy atrás con respecto al hombro de la recámara cómo cuando se altera el espesor de las mortajas involuntariamente, ó, y esto es lo más frecuente, durante el proceso de rectificación de la vaina hemos empujado accidentalmente el hombro de la misma hacia atrás. L motivo más infrecuente para que el head space se encuentre alterado es cuando la recámara se encuentra alargada por un error de fabricación.

En cualquiera de estas situaciones, el hombro de la vaina no apoya por delante en su totalidad contra el hombro de la recámara, quedando un espacio libre entre ésta y el hombro de la vaina. Es éste espacio libre anormal el que permite que las paredes de la vaina se "estiren" durante la deflagración. Durante la deflagración las paredes de la vaina son empujadas hacia fuera y hacia delante siguiendo la dirección de las flechas de la foto, hasta copiar las medidas de la recámara que las contiene. Si el eje longitudinal de expansión se halla fuera de medida, ya sea por que el cerrojo está muy atrás, ó el hombro de la vaina fue desplazado, se genera un espacio anormal que permite a las paredes de la vaina "estirarse" longitudinalmente en forma excesiva.

Dependiendo de las medidas de ese espacio anormal, puede que las paredes de la vaina resistan el estiramiento una vez ó más antes de separarse, pudiendo ocurrir la separación en el primer disparo. Sí la vaina no se parte, las consecuencias se verán en la agrupación errática producida. Pero, sí la vaina se fractura los resultados son evidentes en el momento, y por lo general suelen ser muy desagradables. Por empezar, parte de la misma queda alojada dentro de la recámara tornándose muy difícil extraerla. La salida de gases hacia el exterior, particularmente hacia el rostro del tirador puede llegar a ser peligrosa, a pesar de los diferentes mecanismos para deflectar los gases retrógrados que poseen las armas modernas. Este estiramiento del material del cuerpo de la vaina se produce siempre a expensas de la unión entre la base de la misma y el cuerpo, donde las paredes son más gruesas.

¿Cómo se detecta una separación eminente en una vaina? Es casualmente después de una limpieza profunda donde se comienzan a apreciar los primeros signos. En la parte inferior del cartucho se forma un anillo que brilla más que el resto de las paredes. Este anillo brillante comienza por encima de la ranura de extracción y se extiende unos 4 ó 5 milímetros hacia arriba, alrededor de la vaina. La zona más brillante corresponde a la porción de la pared que sufre el "estiramiento", produciendo un área de adelgazamiento sobre la cual posteriormente se producirá la separación.

Ante la aparición de estos signos, existe un método práctico, rápido y confiable para determinar el grado de daño estructural. Tome un clip metálico para papel y estírelo. Doble uno de sus extremos en ángulo recto cómo se observa en la fotografía. Le quedará una "L" con una pata muy corta, digamos de 5 mm. Ahora tiene un instrumento muy sensible para detectar variaciones o fisuras en el interior de la vaina. Introdúzcalo en la misma hasta tocar el fondo y apoyando la pata corta sobre la pared, llévelo hacia arriba. Repita la operación en distintos puntos alrededor de la vaina. Una fisura es fácilmente detectada de esta manera. Puede también ayudarse con una linterna de fibra óptica como las utilizadas para revisar los cañones. Si los resultados son positivos Ud. tiene un problema con el head space que debe de ser atendido inmediatamente, y la vaina debe de ser destruida.

Pero recuerde que la separación de una vaina puede estar dada también por un exceso de veces que se la ha recargado. Si de un mismo lote recargado igual cantidad de veces una sola vaina presenta este problema, es posible que se deba a envejecimiento del material de la misma. Si por el contrario, varias vainas de ese mismo lote están dañadas entonces debe pensarse en un problema del head space, ya sea por defecto del arma ó por error de técnica al recargar.

Otro elemento que debe inspeccionarse cuidadosamente son los fulminantes de las vainas servidas. Un fulminante perforado es indicación de una aguja de percusión mal pulida ó extremadamente filosa, antes de que un signo de presión elevada. Haga revisar la misma por un armero competente.

Un fulminante sobresaliendo de su cavidad puede ser indicio de una carga demasiado baja. En este caso la carga empuja el fulminante hacia atrás (esto es normal) pero carece de la energía necesaria como para empujar en un segundo tiempo la vaina contra la cara anterior del cerrojo, que es la encargada de "devolver" al fulminante a su lugar. Por el contrario, si se halla aplanado y alcanza a recubrir los bordes del oído es indicación bastante segura de una carga muy alta.

Aprenda a reconocer estos "síntomas", ya que tanto las cargas bajas cómo las altas son potencialmente peligrosas por las explosiones que generan. Un head space excesivo puede generar un fulminante aplanado, aún trabajando dentro de presiones seguras. Al existir un espacio anormal entre la cara anterior del cerrojo y la base de la vaina, las presiones generadas, primero por el propio fulminante y luego por la carga de pólvora, aún siendo normales, pueden impulsar al fulminante afuera de su oído, aplanándolo contra el cerrojo. Sí después de haber bajado la carga los fulminantes continúan aplanándose, el problema está en el head space, ya sea por que la recamarada está fuera de dimensiones, o por que al trafilar está llevando el hombro hacia atrás.

Si el oído del fulminante se halla agrandado por excesiva rectificación del mismo, puede dar lugar a escape de gases hacia atrás, que aparecerán como una mancha negra sobre la base y alrededor del oído y las paredes de la vaina (ver fotografía). Esto también será una causa de pérdida de la precisión, ya que la combustión se verá retardada. Este fulminante también puede lucir aplanado ya que será expulsado de su cavidad, "rebotando" contra el cerrojo. La forma en que luzca un fulminante debe de ser tomada como un síntoma de uno ó más problemas que puede presentar la munición, el arma ó ambas en conjunto. Por sí misma no hace un diagnóstico de certeza sobre el problema. Para esto último es preciso tomar en consideración todos los otros parámetros de la ecuación; carga, tipo de punta, dimensiones del oído, head space del conjunto munición/arma, temperatura ambiente, etc.

De todos los componentes que conforman el binomio munición/arma, la vaina es la parte más débil de todo el sistema. Es por lo tanto lógico que las primeras indicaciones de que algo está mal, aparezcan en la misma. La visualización de estos signos depende de la limpieza correcta y de la inspección detallada de la vaina, de aquí la importancia de este proceso.

El Fulminante, las Puntas y la Polvora

La colocación del fulminante, medir y pesar la carga de pólovora, y colocar la punta a la profundidad correcta son procedimientos que deben de ser llevados a acabo con toda minuciosodad y cuidado. Entre otras cosas, su salud depende de ello. Hasta aquí tenemos un producto que ha sido rectificado en todas sus medidas, limpio y listo para ser recargado.

El próximo paso será colocar un nuevo fulminante, lo cual se lleva a cabo mediante una herramienta denominada "priming tool" y de la cual existen varios modelos. La misma inserta a presión el fulminante en el oído, dándole la profundidad correcta. Un fulminante que sobresalga de la base de la vaina puede ser causante de una explosión prematura durante el proceso de cierre. Esto es particularmente factible con las armas semiautomáticas. En caso de entrar "bailando" dentro de la cavidad, la ignición puede verse alterada al variar las presiones dentro de la vaina. Ambas situaciones deben de ser evitadas. Una vez finalizada ésta operación, la vaina se encuentra lista para ser cargada con la pólvora escogida y para la colocación de la punta.

Antes de proceder al llenado de la vaina debemos elegir primero la punta y velocidad deseada. Sobre esto se escoge la pólvora a utilizar que ha de ser cuidadosamente pesada y vertida, siguiendo las instrucciones del fabricante. Estos pasos serán observados al detalle y no pueden ser modificados. Los diferentes fulminantes tampoco son intercambiables entre sí y deben de ser manipulados como lo que son; explosivos. Un fulminante tipo Mágnum utilizado en reemplazo de un LR (long rifle) resultará en una combustión más rápida y un aumento de la presión de gases, con la pérdida de precisión consecuente. Como mínimo. La pólvora se coloca a granel en una tolva que posee un sistema de medición programable bastante preciso. El mismo se ajusta para la carga elegida pero, aún así, es conveniente pesar luego cada una en una balanza de precisión. Si desea obviar el costo de la tolva puede verter la pólvora directamente sobre la balanza, siendo este un procedimiento más lento. Una vez pesada la carga se coloca un embudo en el cuello de la vaina y se la vierte dentro de la misma. Inmediatamente después se inspecciona visualmente el conjunto (¡cuidado con las doble cargas!), y llevando la vaina a la prensa, se presenta la punta en el cuello.

Utilizando un die denominado "bullett seater"se procede a colocar la punta en posición y a la altura correcta. Sólo nos resta ahora medir el largo total de la munición asegurándonos que la misma no excede lo que se denomina Largo Máximo Permitido (LMP, en inglés O.A.L. ó overall length). Una munición que sobrepase su LMP puede impedir el cierre de la acción ó la introducción del cartucho dentro del almacén del cargador. Si la munición excede el LMP pasaremos la misma nuevamente por el bullet seater hasta obtener la longitud deseada.

Finalizado el proceso de recarga se debe reciclar toda la munición en el arma, de manera de asegurarnos que la misma se halla dentro de las medidas requeridas. Este procedimiento es de importancia capital para aquellos cazadores que sólo rectifican el cuello de sus vainas. Ante la necesidad de un segundo disparo rápido no hay nada peor que una munición difícil de recamarar por hallarse fuera de tolerancia. Si el arma es de cerrojo se extraerá la aguja del percutor de la misma antes de reciclar los cartuchos. En armas semiautomáticas, a palanca o trombón, esto no es conveniente al no poder retirarse la aguja fácilmente. Para estas armas se debe hacer una rectificación total de la vaina.

Medidas de Espesores y Colocación del Fulminante

El espesor de las paredes del cuello incide sobre la precisión notoriamente. Comparador utilizado para medir el espesor del cuello.

fulminantesRecién ahora estará lista nuestra vaina para colocarle el nuevo fulminante, operación denominada "priming". Nos referiremos a la misma de esta manera por ser más práctico. La misma puede ser llevada a cabo en la prensa, colocando un fulminante por ves, o con una herramienta separada la cual consta de una bandeja en la cual se colocan hasta cien fulminantes. Con una ligera presión de la mano sobre un brazo que se halla en el mango de la herramienta, el fulminante es asentado a presión. Esta es la forma más rápida y práctica de hacerlo. Con un poco de experiencia con ésta herramienta se puede asentar todos los fulminantes a la misma presión y altura.

Una vez que el fulminante ha sido colocado se debe inspeccionar visual y tactílmente que el mismo no sobresalga del oído. De ser así y durante el cierre podría producirse una detonación prematura por la presión que ejerce la cara anterior del cerrojo sobre la base de la vaina. Aquella munición que presente este problema debe de ser desarmada en su totalidad, utilizando guantes y protección visual durante el proceso. No intente nunca asentar un fulminante mal colocado presionándolo.

Cabe aquí unas palabras con respecto a los fulminantes. Los mismos vienen clasificados según que tipo de vaina se desee recargar. Small Rifle (SR), Large Rifle (LR) y Magnum (M). No son intercambiables. No sólo depende su utilización de la vaina a recargar. También el tipo de pólvora a utilizar tiene importancia. Un fulminante del tipo SR utilizado en la recarga de una vaina de .30-06 nos dará un encendido insuficiente. Si por el contrario utilizamos un fulminante tipo M las presiones pueden elevarse peligrosamente. Si bien existen pólvoras para el .30-06 que requieren de la utilización de este tipo de fulminante, son solamente específicos para dichas pólvoras y no para cualquier otra.

A fin de evitar cualquier error lamentable, es conveniente y necesario seguir las instrucciones de los manuales de recarga. Y mantener los componentes de recarga (pólvora, fulminantes, puntas), separados y claramente identificados en sus cajas originales. En cuanto a la calibración de un neck sizer die es la misma que la descripta anteriormente. Estos dies se consiguen separados del juego de dies básico compuesto por el die para FLS y el die para asentar la punta. Si bien puede hacerse un rectificado del cuello solo con un die FLS esto requiere de práctica y será motivo de otra nota.

La Carga de Pólvora

La carga de pólvora dentro de la vaina es un procedimiento muy sencillo, pero que requiere de un cuidado inversamente proporcional a su sencillez. Tolva manual de recarga. Durante ésta operación es necesario prestar atención al detalle, desde la elección del tipo de pólvora para la punta escogida, hasta un cuidadoso pesado de la carga y llenado de la vaina, además de posterior verificación visual de la carga vertida. Ésta etapa de la recarga consiste en pesar la pólvora en una balanza específica para dicho propósito (calibrada en grains que es la unidad de medida corrientemente utilizada en los manuales de recarga y dónde un gramo es igual 15.43 grains) y luego verterla dentro de la vaina. Sencillo y rápido. Tal vez demasiado, considerando que pequeños errores en este paso pueden dar lugar a serios accidentes.

puntasAnalicemos cada una de las variables por separado con la finalidad de comprender los mecanismos por los cuales cada una de estas variables puede ser fuente de problemas. La selección de la punta y peso de la misma a utilizar es el primer paso y el que determinará el tipo y cantidad de pólvora necesaria. Ésta a su vez nos indicará que tipo de fulminante será utilizado. Al momento de considerar el peso de la pólvora es necesario recordar que no todas las puntas son iguales. Dos puntas de diferentes fabricantes, aunque sean de igual configuración y peso, generan diferentes resistencia al pasar por el cañón del arma. Y esa diferencia radica exactamente en la constitución del material de la camisa y en el espesor de la misma. Esto dará origen a un diferente grado de expansión de dicha camisa dentro del cañón, aumentando las presiones. Por lo tanto, dos puntas de igual peso y configuración, por ejemplo SPBT, pero de diferentes proveedores, que por ende utilizan aleaciones de diferentes características, requerirán cargas de pesos desiguales.

Dos puntas de un mismo fabricante y de igual peso pero de diferente configuración (Round Nose vs. Spitzer) tampoco darán iguales presiones para una misma carga en un mismo rifle. La punta Round Nose posee una mayor superficie de rozamiento que la Spitzer, por lo que requerirá un carga algo menor para obtener la misma velocidad. Sí bien esto no es siempre así, es necesario recordarlo y tener la precaución de chequear el manual de recarga cuando se cambia de puntas. Estas variaciones suelen ser mínimas y generalmente inconsecuentes, pero ante una sumatoria de condiciones, aparentemente inofensivas, se puede terminar en forma desagradable. Vale aquí un ejemplo de estas condiciones inofensivas.

Supongamos que se recargó en el mes de Julio una punta Round Nose con una carga correspondiente a una punta Spitzer, siendo ambas del mismo peso. La misma fue probada a 15º C sin inconveniente alguno. Meses más tarde y a una temperatura de 40º C es disparada durante una cacería. El retroceso es bastante mayor que el acostumbrado, y al querer abrir el cerrojo para el segundo disparo no nos es posible. Resultados; pérdida de la presa y fin de la cacería. El rifle tendrá que ser llevado a un armero a fin de ser reparado. ¿Qué ocurrió? Simple. Un poco más de fricción que la aconsejada para esa carga debido al tipo de punta empleada, y 25º C más de temperatura elevaron la presión con los resultados descriptos.

Al igual que los combustibles, las pólvoras también se diferencian entre sí por su grado de vivacidad. Cuanto más alta sea la misma, mayores presiones generará. Esto, sumado al diámetro del cuello de la vaina (a menor diámetro mayor presión) y el espesor de las paredes de la vaina (a mayor espesor mayor presión) son los tres factores principales a considerar. Como regla general, y esto debe enfatizarse (lo de regla general), se utilizan las pólvoras lentas, con fulminantes tipo Magnum, en aquellas vainas de cuello angosto y gran capacidad volumétrica con respecto al calibre (.25-06). Las pólvoras rápidas tienen su aplicación en las vainas rectas y/o de cuello amplio y se las utiliza con fulminantes LR (.375). Las cargas pueden ser comprimidas, lo cual significa que llenan toda la vaina. Al no quedar espacio libre en la cámara de combustión, las presiones resultan muy uniformes, siendo las utilizadas para tiro de precisión. Estas cargas deben de ser "tiradas" con embudos de cuello largo, a fin de permitir un llenado correcto.

En aquellos cartuchos que fueron originalmente diseñados para utilizar con pólvora negra, como el caso del .45 70 Remington, y que hoy se recargan con pólvora sin humo que ocupa menos lugar, se puede completar el espacio vacío que queda con polenta o con un taco de tergopol a fin de mejorar la precisión. Si bien el tema no está agotado aquí, es suficiente como para entender los principios de la interacción de los diferentes tipo de puntas, pólvoras y diseños de vainas. La mejor forma de evitar errores lamentables es seguir fielmente las instrucciones de los manuales de recarga. Si varía algunos de los componentes del conjunto, ya sea el fulminante, vaina ó punta, deberá comenzar recargando con una reducción del 5 al 10% de la carga expansiva.

Al recargar se debe partir siempre de las cantidades mínimas indicadas en el manual y luego ir progresando lentamente al mismo tiempo que se presta atención a posibles aumentos anormales de la presión. Nunca parta de la carga máxima aún teniendo un arma nueva. Recuerde que 100 p/s más no hacen diferencia en la cacería y que por lo general, las cargas más precisas no son las más altas. Algunas puntas utilizadas en calibres pequeños y de alta velocidad requieren de una reducción de su velocidad máxima de hasta 300 p/s a fin de evitar su desintegración en el aire antes de alcanzar el blanco. Por ejemplo, el CD de recarga de Sierra trae especificadas las velocidades de trabajo ideales para cada punta. Las cargas máximas no sólo deterioran la precisión y la balística terminal; terminan erosionando el cuello de la recámara acortando la vida útil del arma.

Midiendo la Carga

La balanza es el único elemento indispensable. La tolva puede ser ignorada, pero la misma acelera enormente el proceso. Típica balanza para recarga graduada en grains.

balanza¿Cuáles son los elementos necesarios para pesar y cargar? Una balanza calibrada en grains y un embudo son indispensables. Se puede agregar una tolva de carga con un medidor calibrado a fin de acelerar el proceso, pero esta tolva no puede reemplazar a la balanza. Suelen descalibrarse, en particular cuando en lugar de pólvoras esféricas se recarga con cilíndricas. La balanza se calibra a "cero" cada vez que va a ser utilizada. Luego se la programa para la carga deseada y con una cucharilla se vierte la pólvora en el plato de la misma. Se coloca un embudo en la boca de la vaina y se la llena. Si desea agilizar el proceso puede utilizar la tolva previamente programada, pero aún deberá pesar al menos una de cada cinco cargas tiradas a fin de asegurarse que no hay variaciones. Y si desea pesar cada carga nada se lo impide. Este no es un hobbie para impacientes.

Terminado con esto, la vaina será colocada en una bandeja para ese uso y separada de la bandeja que contenga las vainas vacías. Estas últimas pueden estar ubicadas a su izquierda y en la medida en que son cargadas se pasan hacia la bandeja ubicada de la derecha, de manera tal que nunca compartan una misma bandeja vainas vacías con vainas cargadas. Esta es una buena manera de mantenerlas separadas y evitar una doble carga, o lo que es peor y más peligroso, omitir la carga. Ante cualquier duda se debe vaciar la vaina y volver a cargarla.

Una vez finalizada la carga de las vainas del lote, y como reaseguro, se las inspeccionará con una linterna verificando el nivel de pólvora dentro de las mismas. Antes de continuar asegúrese de guardar el excedente de pólvora utilizada en su contenedor original y que el mismo esté correctamente cerrado. Nunca mantenga más de un tipo de pólvora sobre el banco de trabajo cuando está recargando. Tampoco mezcle restos de pólvora aunque sean de un mismo fabricante y tipo. Por lo general existen diferencias de vivacidad entre los diferentes lotes. Es importante recalcar que los accidentes en los cuales el arma queda inutilizada con daño al tirador no son producto del uso de munición comercial, ya que SOLAMENTE OCURREN CON MUNICIÓN RECARGADA. Éste concepto debería ser suficiente como para que todos tomemos conciencia de la importancia de ésta etapa de la recarga.

Lo llamativo de todo esto es que los accidentes graves con munición recargada se deben a CARGAS BAJAS, y no a cargas altas o excesivas, cómo siempre se pensó, y son mas frecuentes con el uso de ARMAS CORTAS para las cuales se recargó con MÁQUINAS PROGRESIVAS. Las acciones, en particular las de cerrojo, y en especial cualquier acción Máuser, está diseñada para soportar varias veces una carga máxima, y casi no hay cartucho que pueda aceptar el volumen necesario de pólvora cómo para destruir una de estas acciones. Se puede lograr dañarla, o impedir su apertura por exceso de presión, pero de allí a hacerla estallar hay un largo paso. Lo dicho previamente no es una licencia para comenzar a sobrepasar los límites establecidos para cada cartucho y tipo de pólvora, siendo necesario recordar que una acción en mal estado de conservación puede ceder aún con una recarga normal.

Pero una carga baja puede hacer estallar un arma simplemente por no haber tenido la suficiente energía como para lograr que el proyectil salga del cañón del arma, con lo cual ante un segundo disparo con una carga normal y el cañón obstruido ocurre el problema. Nunca, bajo ningún concepto, utilice cargas reducidas con valores inferiores a los indicados en las tablas de recarga. La otra regla a seguir durante ésta etapa en la fabricación casera de munición es la de inspeccionar visualmente cada vaina que ha sido llenada con pólvora. Siempre consulte un buen manual o CD de recarga, y a la hora de escoger uno hay detalles que le ayudarán en la selección. Notará que muy pocos de ellos traen los valores para cargas reducidas. Los que así lo hacen son considerados como los mejores y más completos, y por lo tanto los que deben de preferirse a la hora de escoger.

Otro detalle importante es que el manual traiga al menos una breve descripción del proceso de recarga y los problemas más comunes que se presentan, así como las soluciones a los mismos. Este es un hobbie dónde cuanto más se aprenda por experiencia ajena (leyendo en los libros), menos posibilidades hay de cometer un error lamentable, de modo que toda ayuda debe considerarse como bienvenida. Además de esto, el manual o el CD que traiga una tabla de equivalencias entre el sistema métrico y el anglosajón le será de una gran ayuda.

Asentando el Proyectil en la Vaina

La última fase de la recarga de un cartucho metálico consiste en asentar la punta en la vaina y dar al cartucho el largo total correcto. Este paso también requiere de una especial atención al detalle, lo cual comienza con la selección del proyectil.

colocaproyectilSomeramente las puntas de caza se dividen en huecas, romas, redondas y cónicas (spitzer), que a su vez se dividen en cuatro grupos principales; expansión violenta, particularmente utilizadas para Varmint (puntas huecas y de camisa fina), puntas blandas (plomo expuesto), de expansión controlada (EC), encamisadas (de guerra o humanitarias), y por último las sólidas, que pueden ser de punta hueca o no. Los dos últimos tipos de proyectiles, punta encamisadas y sólidas, no sufren expansión alguna. Estas características de expansión están dadas por el tipo de camisa y núcleo que las constituyen. También existen puntas con una ojiva de polímero duro que favorece la expansión. Todas estas puntas difieren en su balística interna (ejercen diferentes presiones), externa (vuelo) y terminal (expansión y penetración) y están pensadas para cumplir diferentes funciones; disparos cortos, largos, perforar, romper estructuras óseas, para una mayor ó menor penetración y diferentes poderes de detención, etc.

A su vez, las puntas para tiro al blanco (encamisadas no expansivas), las cuales requieren de una balística externa impecable y donde la balística terminal carece de importancia, poseen una estructura más simple, pudiendo ser de tipo cónicas ó cónicas huecas. Cada uno de estos diseños, aún dentro de un mismo calibre, tiene una longitud y superficie de fricción diferente dado por el radio de la ojiva. La longitud de cada punta, restada a la profundidad a la que se la siente en la vaina y el largo de esta ultima, dan lo que se denomina el Largo Total de la munición. Esta dimensión es específica para cada cartucho, pero puede tener que ser alterada en casos particulares. Esto depende del largo del almacén del cargador, y también de la distancia a la cual comienza el estriado del cañón (free bore, ver artículo al respecto en ésta misma página). Los detalles sobre la selección correcta de puntas serán tratados en artículos por separado en el futuro, mientras que en ésta sección nos concentraremos en el proceso de recarga.

Calibración del Bullet Seater Die

Se enrosca el die en la prensa siguiendo las instrucciones de cada fabricante y se desenrosca el vástago superior de ajuste, responsable por la longitud final de la munición. Con el die en la prensa y una vaina vacía y sin fulminante insertada sobre el shell holder de la prensa, se coloca la punta seleccionada en la boca de la misma. Accionando la palanca de la prensa se lleva todo hacia arriba. Al completar el movimiento de la palanca se sentirá una pequeña resistencia que corresponde al momento en que la punta se aloja en el cuello. Sí esto no ocurriese se debe de enroscar el vástago de empuje un poco más, hasta que el mismo haga contacto con la punta y la fuerce dentro de la vaina. Se retira el falso cartucho y se mide el largo total (LT) del mismo. Si éste es mayor que el deseado se procede a enroscar el vástago media vuelta más. Se repite el proceso anterior y se vuelve a medir. El método continua así sucesivamente hasta que alcanzamos la medida requerida.

bulletseaterdieEn este punto se ajusta el die con la rosca de sujeción del cuerpo, y el vástago con su tuerca para dejar el conjunto "graduado". El cartucho obtenido se guarda para utilizarlo como calibre en recargas posteriores. Éste cartucho sin carga ni fulminante se denomina "dummy" y se mantendrá uno por cada tipo de punta que utilicemos. Con un marcador indeleble se escribe sobre la vaina las características de la punta y el LT. Se puede recubrir con una mano de esmalte para uñas incoloro a fin de evitar que se borre. Los dies de competición traen un micrómetro colocado en su extremo superior. Este es capaz de medir incrementos de .001 de pulgada y poseen una camisa ubicada en el interior del die que asegura el asentamiento concéntrico de la punta con respecto al eje longitudinal de la vaina. Son por lo tanto más precisos que los dies convencionales. Los de RCBS y Hornady son los más comunes y de muy buena calidad.

Por mucho que se calibre un die, es difícil que dos cartuchos de un mismo lote tengan exactamente las mismas dimensiones, en particular el LT. Esto se debe a que las puntas no son todas iguales, y a que en muchas ocasiones aquellas que tienen una parte de plomo expuesta, la misma se deforma restando longitud al proyectil. Una variación del LT de .005 es aceptable, particularmente cuando se emplean puntas de tipo spitzer. El movimiento de la palanca de la prensa, forzando la punta dentro de la vaina, no debe de ser completado de un solo golpe. Lo que se hace es bajar la palanca hasta sentir que la punta comienza a encajarse en la vaina. En ese momento se detiene el movimiento y con la otra mano se hace rotar un cuarto de vuelta el cartucho, y se baja un poco más la palanca. Esto se repite cuatro veces por cada cartucho, de manera que el mismo rote 360 grados mientras se introduce la punta dentro de la vaina, disminuyendo así las posibilidades de que la punta se introduzca desalineada con respecto al eje de la vaina.

Una vez que la punta ha sido colocada, y sí no está utilizando un die de competición, es conveniente medir con un calibre cada cartucho. Durante este paso observe una vez más la posición del fulminante y del conjunto en general. La munición de caza debe de ser probada en el arma antes de salir al campo. La prueba consiste en poder introducir la munición dentro del cargador y luego completar el ciclo de recamarado y extracción completo. En el campo, y frente a una presa, no es el momento adecuado para enterarnos de que un cartucho se encuentra fuera de dimensiones.

Con los fusiles de cerrojo la prueba se lleva a cabo quitando la aguja del cerrojo. Lamentablemente la prueba en armas a palanca, trombón o semi automáticas no se puede hacer desarmando el percutor, por lo que no es aconsejable llevarla a cabo. Para aquellos que se dedican al bench rest, e inclusive para los cazadores, existe una herramienta especial para determinar si la punta se halla alineada con el eje axial de la vaina. Si no es así perderá precisión. No resultaría práctico describir dichas herramientas aquí y su funcionamiento será tratado posteriormente. Sólo es necesario saber que se fabrican en el país, y en USA la producen NECO y RCBS. Por sus características técnicas se puede definir como un "calibre para medir la concentricidad de la vaina y la alineación de la punta con respecto al eje axil de la vaina". Estos parámetros son de fundamental importancia en lo que se refiere a precisión.

El Eje Axial Único para Vaina, Punta y Cañón

Para entender el concepto del eje axil único imagine una línea que pase por el centro de la vaina, la punta y el cañón del arma, terminando en el centro de un blanco. Si cualquiera de los tres elementos descriptos se halla fuera de alineación con respecto a los demás, la precisión se verá forzosamente resentida, ya que el proyectil iniciará su vuelo, "rebotando" de pared en pared a lo largo del cañón en lugar de deslizarse en forma concéntrica por el mismo.

¿De que manera incide sobre la presión la profundidad a la cual se asienta una punta? Si se la coloca profundamente dentro de la vaina reduce el espacio de la cámara de combustión, aumentando la presión, lo cual no ayuda precisamente a lograr nuestro objetivo. Al mismo tiempo se encontrará muy lejos del comienzo del estriado del cañón (rifling), lo cual le dará la posibilidad de "bostezar" y entrar rebotando contra las paredes. En el extremo opuesto, si la punta se halla muy afuera y toca el rifling la presión aumentará considerablemente. En ambos casos la precisión se verá deteriorada. La distancia ideal entre el rifling y la pared de la ojiva es de .002" a .005". La medición de este espacio para cada diseño de punta, relativamente sencilla y rápida, ha sido tratada en ésta página en el artículo sobre el free bore. Una vez que se termina de recargar el lote de cartuchos y que ha sido medido con el calibre e inspeccionado visualmente cada uno se lo guarda en cajas. En estas se debe consignar la fecha y el calibre, el LT, tipo de punta y marca, vaina y largo de la misma, fulminante, pólvora utilizada y número de lote de la misma y por último el peso de la carga. Esta información es esencial y se puede correlacionar el número del lote a un blanco determinado afines de comparar posteriormente los resultados.

El Efecto Banana y la Indexación del Lote

efebanaSi la munición será utilizada siempre en el mismo rifle, y se ha rectificado solamente el cuello de la misma, por que se desea una mayor precisión, existe un truco que ayuda a lograr este propósito. Con la herramienta para medir el espesor de las paredes localice la porción más fina de las mismas. Con una lima haga una pequeña muesca que coincida con esa pared sobre la pestaña de extracción. De esta manera tendrá un lote "indexado" con el cual obtendrá resultados más consistentes. Luego, cada vez que vaya a recamarar la munición localice con la uña la muesca. Guiándose por la misma presente la munición siempre en la misma posición dentro de la recámara. De esta manera la vaina sufrirá alteraciones mínimas en su pared generando una curva de presión más pareja. Las vainas se extienden con cada deflagración, siempre a lo largo de su pared más fina, tomando una forma de "banana", imperceptible a simple vista, pero que incide en la precisión. Si bien con esta maniobra no se corrige el defecto estructural, se logra que la desviación producida en el lote sea constante.

Lista de Elementos de Recarga

Las herramientas de recarga son múltiples, pero ésta es la lista que el autor considera de los "mínimos indispensables".

Manual ó CD de recarga.

Prensa.

Juego de dies para el calibre a recargar (2 para arma larga, 3 arma corta).

Pockett cleaner (para limpiar el oído).

Pockett reamer (rectificador de oído).

Almohadilla de engrase, cepillo para cuello y lubricante para vainas.

Calibre en pulgadas.

Primer (herramienta para colocar fulminantes).

Case trimmer (torno para recortar vainas excedidas en largo).

Deburring tool (herramienta cónica para remover la rebarba del cuello)

Balanza de precisión en grains (con sistema de medición de peso anglo sajón).

Embudo de carga.

De todos estos elementos, sin duda alguna, el Manual de Recarga ó el CD, son los más importantes. Ambos cuentan con información sobre técnica de recarga, construcción, y aplicación de cada clase de punta, tipo y cantidad de diferentes pólvoras a utilizar, presiones desarrolladas, curvas de balística y energía terminal, breve reseña de cada calibre y conversión entre los diferentes sistemas de pesos y medidas.

 

Información extraída de: cievos.idoneos,com